La sostenibilidad pasa por más comunicación, reciclabilidad y una responsabilidad conjunta

Pese a que la protección de la salud ha aparecido como un valor principal de packaging frente a los consumidores, la clara tendencia hacia la sostenibilidad seguirá siendo incluso más fuerte. Factores como una mejor comunicación al consumidor final, la apuesta por mejorar la reciclabilidad de los envases, así como de compartir la responsabilidad entre todos, son claves para esta tendencia.

Estas son algunas de las conclusiones principales del VIII Café del Cluster centrado en sostenibilidad en el packaging, en la que cuatro expertas de diferentes ámbitos, han hablado de cómo ha impactado el coronavirus en esta tendencia.

En este sentido, María Rodríguez, Corporate Sustainability Manager en GRUPO LANTERO, ha hablado de que se mezclan muchos conceptos y que en la actualidad hay muchos productos sostenibles, pero que tienen un precio más caro. «En crisis que están diciendo que va a venir, el consumidor se debatirá entre la sostenibilidad y al mismo tiempo en lo económico».

Ha asegurado que «el consumidor tiene diferente percepción de lo que es sostenible y lo que no, o lo que es más o menos reciclable. La sostenibilidad seguirá siendo más fuerte, aunque no se reflejará tanto en la demanda de envases sostenibles como tal».

También ha añadido que la sostenbilidad hay que empezar a trabajarla «desde la innovación, pero pasando de la parte de investigación a la parte industrial», para lo que su empresa por ejemplo ha inaugurado un propio centro de Packaging.

Reciclabilidad real de los envases

Mientras, Raquel Iglesias, Directora General en DRÍADE SOLUCIONES MEDIOAMBIENTALES, también ha destacado otra de las claves en la sostenibilidad del packaging, que se encuentra en su reciclabilidad. «Las empresas pueden calcular el porcentaje de reciclabilidad de los envases, y certificarlos para ser transparentes. una cosa es depositar en contenedor, que sean clasificados en planta, pero el reciclado es el material que se obtiene». También ha expresado que «a día de hoy no podemos seguir considerando la reciclabilidad de los envases como aquellos que acaban en una planta».

Por otro lado, ha señalado que «cada vez más los sloganes de las empresas van enfocados a las bondades medioambientales del producto. La sociedad demanda cada vez más, productos más sostenible. Si un producto económicamente es más caro por ser sostenible, el ciudadano tiene que hacer una valoración de sostenbiilidad versus economía».

En este punto, Iglesias ha recalcado que es «importante que haya una manera de legislar enfocada a que los productos y envases menos sostenibles tengan que pagar cuotas más caras. Lo sostenible debería ser más asequible para el consumidor. Debe haber esta aportación económica».

Respecto al trabajo en innovación, ha añadido que «ya hay envases con alta sostenibilidad, a veces las soluciones ya las tenemos. Es importante seguir el trabajo en innovación, en materiales, en tecnología, pero hay envases que a día de hoy ya son sostenibles, o que la sustitución de alguna parte del envase lo abarata, haciéndolo más insostenible».

Responsabilidad compartida

Respecto a quién corresponde la responsabilidad en materia de sostenibilidad de los envases, Olga Villacañas, Fundadora y Directora de Impacto de Ocean 52, ha señalado que «el consumidor tiene que saber dónde se deposita el envase, pero nosotros también en el envase que estamos vendiendo».

A este respecto, ha añadido que «las administraciones tienen el deber de legislar y favorecer la sostenibilidad y la economía circular. A veces no hay que escoger envase, y esa posibilidad no es más cara que un producto envasado».

También ha querido resaltar que «hay que definir lo que es sostenible, porque un envase puede ser sostenible en un lugar pero no en otro según la tecnología. En nuestro caso, la lata de aluminio, priorizamos el medio ambiente y en concreto al océano, para el que destinamos el 52% de beneficios. Utilizamos la lata de aluminio, un material eternamente reciclable».

Y también, Olga Villacañas ha puesto el foco en otra de las claves, que es la información que le llega al consumidor. «Es básica, no podemos engañar al consumidor y habría que regularlo de alguna manera. A veces también se pierde la información entre el fabricante y el envasador, y hay que trabajar conjuntamente para saber qué se puede y se debe poner en un envase y lo que no respecto a sus propiedades sostenibles».

La salud es relevante tras el coronavirus

Otra de las ponentes ha sido María José Madroñal, Business Development Manager en Tetra Pak, quien ha señalado que han notado «un antes y un después del COVID, con protocolos más estrictos, cuidando la sostenibilidad pero la salud recobra un papel relevante. Hay que buscar la sostenibilidad, pero siempre cuidando de la salud».

También ha añadido que «la sostenibilidad no es una moda pasajera, ha venido para quedarse, y los jóvenes sobre todo lo tienen muy claro. Hay que facilitársela al consumidor, pero es responsabilidad de todos. Es un ciclo donde cada uno aportamos nuestro granito de arena para hacer un mundo mejor».

A fabricantes de envase como Tetra Pak les afecta «mucho el momento y el lugar de consumo del producto. El consumidor buscará la sostenibilidad, pero no hace falta inventar la rueda, sino optimizar todo lo que esté disponible, es la línea en la que estamos trabajando, sacando partido de lo que ya existe».

Y por último, respecto a la Ley de Residuos, Madroñal ha añadido que se debe aclarar «cuando habla de un material como por ejemplo el plástico, de qué tipo se trata, porque son muy diferentes y no se pueden tratar igual. Se han subido los impuestos, pero hay que comunicar muy bien al consumidor también que quiere aprender y colaborar para la separación de los residuos».

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